Óxido de zinc, el aliado de la piel y la ciencia

Share on facebook
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on email
Share on print
protector-solar

El óxido de zinc o zinc blanco es un compuesto químico formado por un átomo de oxígeno y uno de zinc, su fórmula general es ZnO.

Las aplicaciones del polvo de óxido de zinc son numerosas, la mayoría  explotan la radioactividad del óxido como precursor de otros compuestos de zinc. Para aplicaciones en la ciencia material,  tiene un alto índice de refracción, alta conductividad térmica, propiedades antibacteriales y de protección UV.

El óxido de zinc se usa en una amplia gama de cosméticos y productos de cuidado personal, como maquillaje, productos para uñas, lociones para bebés, jabones de baño y talco para pies. También en protectores para la piel, como ungüentos para dermatitis del pañal y productos para protección solar.

Se encuentra en la fórmula de algunos desodorantes axilares, sobre todo en barra, y corporales, mismos que se encuentran disponibles en forma de talco. Estos productos son muy eficientes, ya que al eliminar la humedad excesiva y evitar la proliferación de bacterias, erradican malos olores.

Es añadido a materiales y productos incluyendo plásticos, cerámicas, cristales, cemento, caucho, lubricantes,  pinturas, ungüentos, adhesivos, selladores, fabricación de hormigón, pigmentos, comidas, baterías, ferritas y  retardadores de fuego. 

También te podría interesar